jueves, 21 de marzo de 2013

Carta al Comandante Eterno y a ustedes que me leen…



Sale una brisa fuerte a ondear la bandera tricolor, brillan y encandilan sus ocho estrellas, retumba el Gloria al Bravo Pueblo en millones de voces en las paredes. Eres tú, Comandante, estás vivo.

Se levanta antes del amanecer el campesino a trabajar su tierra, esa que siempre fue suya, pero que sólo tú pudiste justamente otorgarle.

Los niños corren en el recreo con fuerza, están más grandes y sanos. Fuiste tú, Comandante que garantizaste tuvieran todos los días su plato de comida caliente en la mesa.

Las abuelas Carmen y Florinda, y miles mas, que se dedicaron a criar a sus hijos tienen su pensión porque nos hiciste comprender que el trabajo de la mujer en el hogar merece su recompensa y que la tercera edad en Venezuela ya no puede ser un lamento, sino una victoria.

Los jóvenes aprendimos a leer la historia. Nuestra conciencia ya no es analfabeta, analizamos cada letra, cada palabra dicha, escrita y hasta la escondida, la que nos ocultaron y negaron. Eso, porque también nos lo enseñaste.

En el páramo venezolano hay un andino que sabe que él y su familia no están solos, porque en la cordillera que recorre todo el continente suramericano, hay otros hogares que  tienen las mismas características. Tú te empeñaste en que nos reconociéramos entre hermanos y hermanas, e insististe en consolidar el sueño de la unión de la Patria Grande y convertirnos en un sólido bloque.

Éramos venezolanos y venezolanas, algunos sin identidad, ahora somos patriotas, soldados y soldadas de una revolución que es la esperanza del mundo. Un planeta que no se puede agotar porque también nos exhortaste a que "no cambiemos el clima, cambiemos el sistema". Somos guerreras y guerreros de la paz, pero con artillería pesada en caso de que los enemigos de la vida se sigan empeñando en mancillar tu legado.

Son muchas las realidades que pudiera dibujar en estas líneas, Comandante. Por algo en aquella peregrinación del 6 de marzo vi a hombres llorarte, a mujeres embarazadas abrazar sus barrigas mientras pasabas dormido, a los niños y niñas con tu carita pintada en su piel esperanzados por volver a escucharte. Por algo, Comandante, vi el resto de los días, mientras yacía ahí tu humanidad inmortal, a cientos de miles, jurarte amor y lealtad eterna, como tú, Comandante Eterno, que hasta el último aliento de tu vida sin tiempo nos dejaste.

No hay razones ni motivos para olvidarte, Comandante. No cabe duda que la siembra de tus ideas por siempre vivirá y vibrará. No hay traiciones en este capítulo de la historia que nos hiciste escribir para construir. No hay miedo del futuro porque hasta nos enseñaste qué educar a los hijos e hijas que aún no nacen. 

Hay infinitas razones para recordarte, Comandante. Tenemos la certeza de que definitivamente venceremos. Ni aún dormido serás víctima de los que siempre fueron en contra de tu reputación y tu amor a la libertad, como lo hicieron con Bolívar. Eso no sucederá esta vez, Comandante.

Y a ustedes, que me leen, les advierto hoy lo que hace 182 años dijo Juan Francisco Martin al mundo cuando olvidado y traicionado murió el Padre de la Patria, Simón Bolívar:

“…el Libertador os ha consagrado hasta los últimos instantes de su preciosa existencia, oíd su voz, y respetemos con santo recogimiento sus postreros deseos, que deben ser una Ley sagrada para nosotros, y desgraciados si llegamos a violarla, la ruina nacional sería el más infalible resultado, y Colombia terminaría su existencia con la de su ilustre fundador… el Libertador al dejarnos para siempre nos encarga que nos unamos, que trabajemos todos por el bien inestimable de la unión… Correspondamos pues, a su encargo, marchemos unidos y juremos sobre su tumba de ser fieles a los deseos que le inspiraron sus últimos votos por la felicidad de la Patria, así honraremos su memoria y saldaríamos una inmensa deuda de gratitud.”



Una Guardiana Eterna,

María Alejandra Aguirre Pérez.

8 comentarios:

  1. Periodista María Alejandra:

    Acabo de leer su objetiva y poética "Carta a Chávez". A uno le hace bien recordar al Comandante-y más por la pluma de una persona como usted. !Chávez vive, la lucha sigue!

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  2. Vaya mujer venezolana , como se nota q tambien eres hija del gigante , todos hemos crecido al lado de un maestro , un amigo , un hermano , un padre , padre q nos enseno a sentir amor por nuestra patria , amor por nuestros hermanos venezolanos , cuanta falta nos abras comandante , pero aqui estan tus hijos e hijas defendiendo tu grandeza y tu amor , dios te bendiga mujer patriota , desde q te vi , me encantaste un beso

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  3. Chávez Vive; la lucha sigue por siempre! y a tu lado somos miles los guardianes eternos de los sueños de nuestro Comandante!

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  4. MUY HERMOSA Y POETICA CARTA! SALUDOS! ¡CHAVEZ VIVE LA LUCHA SIGUE!

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  5. Como él, tocas nuestro corazón con su simple recuerdo: recuerdo eterno en el corazón de la Patria. http://histeriaindividualextemporanea.blogspot.com

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  6. Como lo exprese en Twitter, casi llego al punto de las lagrimas, con este bello post, que manera de expresarse, haces que uno se meta de lleno como si uno fuera el que estuviera viviendo esa experiencia, ese don no todos los periodista lo hacen. Felicitaciones.

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  7. saludos de feliz año desde valencia carabobo excelente periodista te felicito por tu trabajo en vtv

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